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Estación de Penitencia
Es el más importante acto de culto y razón fundamental de la constitución de la Archicofradía. En ella, todos los hermanos dan público testimonio de su fe y haciendo penitencia saliendo en procesión, en la madrugada de cada Viernes Santo, con las Sagradas Imágenes Titulares (Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Concepción) haciendo estación a la Santa Iglesia Catedral, para adorar en ella a Nuestro Señor presente en la Eucaristía y regresar seguidamente a la Iglesia sede de la Archicofradía. (Regla 9ª)
La procesión va encabezada por la Cruz de Guía, figurando necesariamente en ella el Estandarte y la Bandera Blanca creada con ocasión del Voto de sangre empeñado por la Archicofradía en Cabildo General de 29 de septiembre de 1615 en defensa del misterio de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora la Santísima Virgen María. También figura en el cortejo la Bandera Morada, Guión de San Antonio María Claret, Bandera Pontificia, el Simpecado, el Guión Romano o Pontificio y el Libro de las Reglas de la Archicofradía. Igualmente y al uso y costumbre de las cofradías sevillanas, figuran en el mismo la Cruz parroquial, el Senatus y seis Bocinas. (Regla 10ª)
Estas insignias van en la procesión flanqueadas por hermanos con varas, que son de madera y rematadas por las cinco cruces del escudo trabajadas sencillamente en plata. La Bandera Blanca va, además, flanqueada por dos hermanos con la Espada y Cirio Votivo, en recuerdo del Voto de sangre que rememora. (Regla 11ª)
Delante de los pasos con las Sagradas Imágenes de nuestros Titulares, se sitúas sendas presidencias de tres hermanos con varas. La del cortejo que precede a la Santísima Virgen corresponde, irrenunciablemente, al Hermano Mayor y los dos Consiliarios, sustituidos en caso de imposibilidad por los Censores por su orden. (Regla 12ª)
Delante de cada presidencia figuran sendas ante-presidencias de tres hermanos con cirios apagados, del color correspondiente, en los que va pintada la Tau o cruz característica de la Orden Monacal y Hospitalaria de los Canónigos Regulares de San Antonio Abad (Antoninos), en simbólica conmemoración de la perpetua concordia concertada entre dicha Orden y la Archicofradía. (Regla 13ª)
Los hermanos que no porten insignias o varas, ni tengan asignada otra función en el cortejo, llevan, a su voluntad, cirios o cruces penitenciales. Los cirios son de cera y color morado o blanco, según figuren en el cortejo que precede, respectivamente, a las Imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno o de María Santísima de la Concepción. (Regla 14ª)
Igualmente, cuatro servidores o Sediarii figuran delante de cada paso, a modo de guardia del mismo, de acuerdo con la Bula otorgada por SS Pío VII en 1812.
El frente de las Imágenes sólo es ofrecido al Santísimo Sacramento, al Jefe del Estado, al Ordinario de la Diócesis y a las representaciones de otras hermandades que, corporativamente, reciban a la Archicofradía. (Regla 24ª)
Los hermanos que portan cirios los llevan verticalmente y suspendidos a escasos centímetros del suelo mientras pasan por el interior de la Iglesia de la Archicofradía y de la Catedral, así como a la salida de dichos templos hasta tanto que de los mismos haya salido la Imagen de la Santísima Virgen. En todo momento, los hermanos marcharán con los cirios enhiestos y apoyados en la cadera. Las cruces penitenciales son llevadas con el asta o brazo largo hacia delante, en la misma forma que aparece llevándola la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. (Regla 25ª)
Los hermanos visten el hábito de la Archicofradía, que consiste en túnica de ruán o percalina negra de cola con el escudo de aquélla prendido en el lado izquierdo del pecho. Se complementa con antifaz de igual tejido o color que se eleva sobre la cabeza sostenido por un armazón cónico y liviano (capirote) de algo más de un metro de largo con dos pequeñas aberturas para los ojos. El hermano que porte el Simpecado podrá prescindir del capirote, que no llevan ni los que portan cruces penitenciales ni los manigueteros (que van junto a los pasos), llevando estos últimos el hábito de pana morada. (Regla 50ª)
El Hermano Mayor tiene el privilegio de portar, sobre el pecho, encima del antifaz del hábito nazareno, y pendiente de cordón de hilos de plata, un duplicado, también en plata, de la llave del Sagrario de la Iglesia de San Antonio Abad. (Regla 116ª)
Durante todo el recorrido de la Estación de Penitencia son interpretadas las famosas "Saetas", propias de la Archicofradía, por dos capillas musicales compuestas por dos oboes, y fagot, y que se sitúan delante de la Presidencia de cada paso. |