|
Patrimonio Regla 148ª: El patrimonio de la Archicofradía está integrado por todos sus bienes, derechos y acciones. Aquellos constarán en el libro Inventario en que se asentarán las altas y bajas que se produzcan y sus causas. La Bolsa de Caridad, por su esencia y finalidad, no podrá tener patrimonio propio.
Regla 149ª: Los recursos ordinarios de la Archicofradía serán las cuotas mensuales que satisfagan sus miembros, así como las cinco aportaciones anuales con que éstos contribuirán a sufragar los cultos solemnes y preceptivos y la salida procesional.
Regla 150ª: Los recursos extraordinarios de la Archicofradía estarán constituidos por las aportaciones obligatorias que establezca el Cabildo General o que solicite voluntariamente el de Oficiales para sufragar determinados gastos. El mismo carácter tendrán las limosnas, donativos, subvenciones y demás ingresos que no estén específicamente destinados a la Bolsa de Caridad.
Regla 151ª: Los fondos de la Archicofradía, excepto los que hayan sido aceptados con una determinada finalidad, se destinarán a atender por su orden los fines de aquélla.
Los bienes patrimoniales que forman parte de la Archicofradía están constituidos, entre otros, por la Real Iglesia de San Antonio Abad, la Capilla de Jesús Nazareno y dependencias anexas, como sacristía y almacén. El atrio y sala de recuerdos, sala de archivo e investigación, casa de hermandad con dependencias administrativas, sala capitular, sala de conferencias y salón de exposición. Sagradas Imágenes Titulares, demás imágenes expuestas al culto. Ornamentos sagrados para el culto, cuadros, insignias propias de la estación de penitencia, documentos, libros y mobiliario. IGLESIA DE SAN ANTONIO ABAD Y CAPILLA DE JESÚS NAZARENO Sede canónica de la Archicofradía Por Real Orden de 15 de septiembre de 1793, S.M. Carlos IV le hizo donación de la Real Iglesia de San Antonio Abad, que en unión de la Capilla, habían sido reconstruidas entre 1724 y 1730 bajo la dirección y proyectos del maestro mayor de fábrica del Arzobispado de Sevilla, Diego Antonio Díaz, con pinturas al temple en presbiterio y coro bajo del círculo de Juan de Espinar; la Iglesia y la Capilla fueron restauradas en 1963 y 1995 respectivamente. |